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página de Cuentos de Navidad 2013

Navidad 2013

-La estrella de Belén (Alberto Saborido)

-Teodoro cuenta cuentos (Felix Puche)

-Todo es posible en Navidad (Angel Daroca)

 

LA ESTRELLA DE BELÉN
Mal día tenía nuestra Estrellita. Había nacido y crecido con una luz discreta  y su titilar,  aunque muy hermoso, no era tan brillante como para ser advertido por nadie. No obstante, siempre cumplidora, ocupaba su lugar cada noche. Era feliz (en el cielo no hay nadie que no lo sea)  pero se daba cuenta de que la dejaban bastante de lado. Estaba conformada, aunque resultaba difícil compartir su vida en el Sistema Solar con sus cometas, planetas, asteroides, satélites y otras maravillas, de los que estaba prendada pero sin envidiar a nadie (en el Cielo no existe la envidia). Había uno al que le tenía cierta inquina: se trataba del cometa al que muy posteriormente los hombres llamaron “Cometa Halley”. ¡Era un engreido!. Cada setenta y tantos años se dejaba ver por los humanos y estos, faltos muchas veces de otros alicientes, le fotografiarían, medirían, pesarían y de todo…¡buf!.  Además les engañó: pensaron que era blanco y no, era negro y al brillar daba el pego. Y no hablemos de la Estrella Polar; la tenía frita con su manía de madrugar, despertando sin compasión cada atardecer a todas sus compañeras. ¿Y el “Lucero del alba”?: el que faltaba; ¡después del sol, el objeto más luminoso del cielo!…
Con éste panorama ¿qué podía hacer?.
Un buen día  DIOS se dió cuenta de que los hombres se estaban complicando demasiado la vida y no eran felices. Se enfadaban entre ellos y hacían cosas horribles por tener poder y atesorar riquezas. Los que se decían más sabios y religiosos eran unos soberbios de tomo y lomo. Les mandaba emisarios a los que no hacían caso o les eliminaban directamente. Enfín, decidió bajar a la tierra y poner orden. Para ello no se le ocurrió otra cosa que hacerse humano y ¡NACER!. Claro, y como era Dios y lo puede todo... quiso nacer a lo humilde, en un lugar humilde: en Belén y en un portal.
El caso es que, para darse a conocer, se le ocurrió algo que seguro llamaría la atención  de todos los habitantes de la tierra: una estrella surcaría el firmamento y así podría ser vista por todos. La estrella acabaría su largo camino posándose sobre el Portal. Los sabios y ciertos Magos, en este caso buenos intérpretes de las escrituras, verían en ella, el camino a seguir para encontrar al Dios hecho Hombre. Naturalmente, pensó que también tendría que echar mano de algún ángel  y de algún coro celestial que anunciara la Buena Nueva aquí y allá,  pero sobre todo y en primer lugar a los más humildes, a los pastores.
El “problema” se le presentó a Dios al tener que elegir la estrella que anunciara el nacimiento del Niño Jesús, ¡había tántas! Quería una especial pero que no deslumbrara para  no asustar a los pobres habitantes de la Tierra que por el contrario, al verla, la siguieran como una buena amiga (Dios es la monda…). Los Magos  también, podrían estudiarla y extasiarse con ella.
De nuevo el Altísimo se inclinó por lo humilde. No le fue muy difícil. En un rincón del cielo encontró a Estrellita. Dormía después de una jornada laboral bastante dura pues le había tocado vigilar con la Estrella Polar a Halley (“El engreído”). Trabajar con ella era muy pesado pues jamás daba un paso en falso, manteníéndose siempre  dominante en el mismo punto del firmamento.
El Creador la despertó con cariño. Una vez espabilada, le explicó su plan. Estrellita quedó anonadada, sin saber qué decir. Siempre en un segundo o tercer plano, ¡ahora le había tocado ser nada más y nada menos que la que indicara a los hombres que la voluntad de Dios se había realizado y el Niño Dios estaba en Belén!.
Loca de alegría se lo contó a sus compañeras más cercanas y el asunto se fue propagando por el cielo como la pólvora (es un decir…en el Cielo la pólvora está desterrada, claro) La noticia cogió por sorpresa a todos los astros, cometas, asteroides y otros cuerpos del universo. Primero hubo reproches y envidias pero, sin tardar mucho comenzaron a sobresalir los reconocimientos al callado y humilde buen hacer de Estrellita.
Dios recompensa a los humildes y nació humilde para no deslumbrar a los pobres hombres y que así podamos compartir con él nuestro camino.
Por unanimidad Estrellita fue proclamada Estrella del Año con el nombre de ESTRELLA DE BELEN.

Alberto Saborido                                                      

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TEODORO CUENTA CUENTOS
Hola, soy el ángel  Teodoro,  el que este año va a  escribir el cuento de Navidad; la razón no es otra,  que quien creó mi personaje, que está hecho un perrazo de vago,  se ha negado en redondo a  escribirlo diciendo que sus cuentos no los lee ni él mismo, de puros malos que son,  es ésta la única razón, en la que estoy de acuerdo con él.
Empezaré describiendo mi apariencia física que es lo que tenia que haber hecho mi creador  ya en el primer cuento.
El problema inicial para afrontar mi primer cometido es encontrar un espejo en el Cielo, a  ser posible de cuerpo entero. He  preguntado a  todas las santas y  beatas y  todas me contestaban escandalizadas como si fuera un objeto vergonzoso, como si no supiera yo  que todas tienen por lo menos dos en sus vestuarios.
Sabiendo que la Virgen es muy legal, me puse en comunicación con ella vía mental contando mi problema y  me dijo que fuera a  la Dirección pues en ese momento estaba delante de un espejo muy grande probándose el velo de Virgen de Haro. Al  verme  la Virgen me dijo que me asomase poco a  poco  al espejo pues podía romperle al reflejar mi figura.
Lo  que ví en el espejo fue;  un muchacho de unos 25 años de 1,50 metros  de estatura, con el cuerpo como una cuba de vino, del que salían unos pequeños brazos y  unas delgadas y  pequeñas piernas, rematado en su parte superior con una especie de calabaza
a  modo de cabeza cubierta con una larga cabellera lacia de color  zanahoria, la  frente no tendrá mas de un dedo de ancha subrayada por unos ojos saltones y  espantados, la nariz muy ancha y  aplastada, la boca de enormes dimensiones, encuadrada en unos gruesos labios quedando el inferior descolgado sobre una enorme barbilla, las orejas asoplilladas, dan fin a  la descripción de mi cara.
 Respecto a  mis alas, que ví en el espejo que tenía a  mi espalda, estaban todas despeluchadas y  como caídas El  atuendo se compone de un sencillo camisón que me llega a  media pierna con el dobladillo descosido y  en los pies unas chanclas de goma de esas que se meten con una tira entre dos dedos .Visto lo visto me retiré del espejo no sin antes haber oído un estruendo de cristales procedente del mismo. Ahora entiendo la razón del creador de mi personaje de no haberme descrito nunca.....
El  20 de diciembre ya me encuentro en la Tierra, este año no hubo discusión alguna sobre qué ángel debía hacer el milagro de Navidad toda vez que estuvieron a  mi favor el Niño Jesús, y  la Virgen.  El Espíritu Santo,  como siempre, estuvo a   su bola, se abstuvo y  también como siempre el Padre Santo votó en contra.
Esta vez aterricé en las cercanías de Madrid en un poblado chabolista al que llaman La  Gloria. Este poblado se compone de unas 50 chabolas con los viales llenos de barro y  un olorcillo a  mugre que tira de espaldas. Por todos los lados hay niños llenos de mocos corriendo de un lado a  otro, mujeres gritando y  viejos bastante deteriorados a  las puertas de las chabolas.
Con el ánimo muy bajo, he dado un breve vuelo y  me he encontrado con un solar de enormes dimensiones en el que se exhibe un gran cartel en el que se informa que el solar está destinado a  la construcción de viviendas de extra lujo.
Otro pequeño vuelo, y  me encuentro en una zona llena de grandes naves, donde reina una gran actividad; sin duda se trata de lo que llaman un polígono industrial. Empiezo a  merodear entre las naves sin hacer caso de los comentarios groseros que hacen entre grandes risotadas hacia mi persona los obreros.
Me  detengo ante una nave de  cuya puerta pende un gran cartel que dice : “Fabricación y  venta al por  mayor de cestas de navidad para ricos”. Leyendo esto estaba, cuando veo que están cargando un furgón de grandes dimensiones con unas maravillosas cestas de navidad llenas de valiosos regalos.
Al ver que el furgón sale de la nave,  hago señas al conductor  para que pare, y  sin mediar  palabra, abro la puerta del acompañante  y  me monto en el vehículo, diciéndole al conductor que me llamo Teodoro, y  que me ha dicho el encargado que este  año te ayude al reparto disfrazado de ángel  para cuando te quedes en doble fila mientras yo subo a  los pisos; y  que te  dé todas las propinas  porque a mí ya  me han dado lo mío.
Después de parecerle bien el plan,  me dice que se llama Braulio y  que tiene tres hijos el mayor de cinco años, que este trabajo es por sólo quince días y  luego otra vez al paro, también me comenta que las direcciones de entrega están en cada cesta en un christma que va sujeto al asa.
Al cabo  de una hora de viaje, entramos en una urbanización de superlujo, a  cuya puerta hay tres vigilantes con cara de mala leche que nos hacen parar, y  a  mí bajarme del furgón, apuntándome dos de ellos con sendas pistolas  mientras el tercer vigilante  me cachea soltando de repente un grito diciendo     ¡¡¡ Pero si es una tía!!!, verdaderamente  tengo que tener una paciencia…
 La  primera parada es en casa del señor Zapatín, donde después de consultar con la seguridad de la entrada, me franquean la puerta no sin antes  haber  escrito algo en el christma. Me  abre la puerta un mayordomo muy estirado,  que me mira con cara de asco y  me señala con la barbilla un lugar en el suelo donde dejar la cesta y  me despide sin darme propina. Antes de irme le pido la propina para Braulio y  me dice que en esa casa no se da dinero que sólo se presta.
Oído esto, me pongo a  volar sobre el jardín y  me poso otra vez delante del mayordomo, no  sin antes haberle dado un fuerte aletazo en la cabeza que le dejó casi para el arrastre.
Ante esta situación el mayordomo, presto entró  en la casa volviendo con tres billetes de 50 euros que me entregó  con una sonrisa de oreja a  oreja.
Vuelto al furgón,  le dí a  Braulio los 150 euros. Braulio muy sorprendido me dijo que en el fondo esta gente era buena.
El  reparto siguió por domicilios de gente tan importante como el señor Zapatín, así hasta cincuenta domicilios, donde después de escribir mi mensaje en las tarjetas y  hacer el número del revoloteo, obtuve una importante cantidad de dinero para Braulio del que me despedí no sin antes pedirle el número de teléfono.
A  eso de las ocho de la tarde del día 24 de diciembre me planté en el poblado chabolista.  
A las ocho y  cuarto  llegaron unos operarios,  que con una gran destreza y  rapidez montaron una gran carpa en el centro del poblado, otros operarios pusieron focos por todas las partes que se alimentaban con un grupo electrógeno, De otros furgones salieron multitud de camareros que dispusieron  muchas mesas con blancos manteles y  magnificas vajillas;  rodeando cada mesa de cómodas sillas.
Por unos altavoces que habían instalado empezaron a  oirse  villancicos. Los  habitantes del poblado,  y yo mismo,  no dábamos  crédito a  lo que estábamos  viendo.
De   repente empezaron a  llegar en caravana en espléndidos automóviles las familias de los receptores de las cestas que ocuparon la carpa, no sin antes poner sobre las mesas todas las cestas que yo los había entregado.
Los recién llegados, fueron por todas las chabolas invitando a   sus moradores a  la fiesta que iba a  comenzar, a  la vez que daban juguetes a  los niños. Al  principio los chabolistas  con cierta timidez, se unieron a  la cena que era servida por una legión de camareros que vaciaban de todo tipo de viandas, los furgones de un famoso  restaurante  de Madrid . El  champán corría a  raudales, lo que hizo que la camaradería entre los asistentes llegase a  la euforia. A  los postres todos cantaron villancicos, y después de un animado baile en el que bailaron todos con todos y  se repartieron las cestas entre las familias del poblado,  el  señor Zapatín,  en nombre de todos los convocados por mí, tomó  la palabra diciendo lo siguiente:
“Amigos del poblado de La  Gloria: los que aquí hemos venido,  hemos sido convocados por un repartidor de cestas de navidad que iba disfrazado de ángel,  que firmaba la tarjeta como Teodoro, y  en la tarjeta decía:  Espero  que no seáis tan ratas de comeros lo de la cesta, habiendo tanta gente necesitada, así que os espero a  todos, y  he dicho a  todos los que habéis  recibido cestas,  que yo he repartido, vayáis con las cestas, al poblado de La  Gloria el día 24 de diciembre a  eso de las ocho y  media de la tarde. Recibiréis mañana una lista de las personas que habéis recibido cestas para que sepáis con quien os vais a  reunir. Firmado Teodoro. Nota: que en las cestas no falte nada, que os conozco”.
“Con fecha 22 de diciembre nos reunimos los aquí convocados en un hotel de la capital y  decidimos los siguiente: Constituir una fundación con el nombre de La  Gloria cuyo objeto sea la promoción social, económica y  cultural de este poblado. A  tal efecto hemos adquirido el solar que estaba previsto dedicar a  viviendas de lujo, para ubicar en él, cincuenta viviendas dotadas de todas las comodidades , construcción de una guardería, centro sanitario de primeros auxilios, taller de formación profesional, auditorio para actos culturales, escuela de lectura, escritura, música, y capilla.
Alrededor de estas construcciones, irá un magnífico parque en el que se ubicará un  polideportivo”.
“Con la experiencia que logremos aquí, promoveremos actuaciones de este tipo en otros poblados. Con la ayuda de Dios, la vuestras y  nuestra colaboración, seguro que lo lograremos. También debo deciros que ya disponemos del capital necesario para la construcción total del proyecto. Este capital ha sido ya aportado por los componentes de la Fundación. Felices Pascuas  y  que Dios nos ayude a  todos”.
Entre lágrimas de emoción estallaron grandes aplausos, a  la vez que todos se abrazaban. Don Gabino, el cura que atendía espiritualmente a  ese poblado, casi había perdido  el sentido ante la emoción que le embargaba, lo que no le impidió celebrar la misa del Gallo mas bonita de su vida. Cuando acabó la misa, aparecí yo,  que fui recibido con grandes aplausos y  abrazos. El  señor Zapatín me abrazó y  entre lágrimas me dió las gracias por haberle cambiado el sentido de su vida.
Llamé a  Braulio y  le presenté al señor Zapatín, diciéndole que el había sido el conductor que me había ayudado a  repartir las cestas,  le conté la situación de Braulio, lo buen conductor que era, razón por la cual el señor Zapatín le dijo que su conductor se jubilaba y  que le tomaría a  su servicio. Braulio por poco se desmaya, menos mal que yo le sujeté. Acto seguido remonté el vuelo dando varias vueltas por  encima de los asistentes gritando “Gloria a  Dios en el Cielo y  en la tierra paz a  los hombres de buena voluntad”  y  desaparecí por las alturas  mientras todos los asistentes me despedían agitando  los brazos
Firmado: El  ángel  Teodoro...

NOTA : He leído este cuento al creador de mi personaje, y el único comentario que ha hecho, es,  que el final parece  el de un musical. Además de perrazo es un peluso.

Felix Puche

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TODO ES POSIBLE EN NAVIDAD
De la cocina llegan sugerentes olores de una cena magnífica para esta Nochebuena en familia, amén de una algarabía femenina de amontonadas  voces y conversaciones difíciles de descifrar. En una mesa cercana del salón dos jovenzuelos están echando una partida de ajedrez con semblante abstraído  y en el rincón unas niñas dilucidan donde poner el caganer en el Portal de Belén. De una habitación lejana llega un auténtico follón de gritos infantiles, compitiendo en volumen con una amplia variedad de ruidos del mobiliario.
El abuelo apoltronado en su butaca favorita, con el periódico entre las manos, se esfuerza en no ceder al resorte de sus pestañas,  intentando dar lectura al especial navideño recopilatorio del devenir del año.
Al poco de iniciar la lectura empieza a contemplar,  casi incrédulo,  la asombrosa purificación que ha experimentado el país y el mundo mundial a raíz de la catarsis sufrida por las personas, la sociedad, la política, la economía, las instituciones, las clases sociales, .... tras el big bang de avaricia, latrocinio, desvergüenza y zafiedad puesto en evidencia por la punta del iceberg que fue la burbuja inmobiliaria. Se estaban empezando a ver los frutos de la reconquista civil y regeneración social. Ya son historia los partidos políticos tradicionales que han sido barridos del mapa, sustituidos por partidos con ideas nuevas e ilusionantes, con gente de talento político, jóvenes y maduros, honestos, trasparentes  y actitud de servicio a la sociedad. Con estos mimbres había resultado muy fácil llegar a acuerdos en temas fundamentales como Presupuestos, Financiación, Estado de Bienestar, Ley de Dependencia, Pensiones, Ley de Educación, vertebración del estado, infraestructuras, etc. Los bancos y banqueros no han tenido mas remedio que reorganizarse eliminando de su negocio todo aquello que suena a especulación y retornando  a la actividad de financiar a empresas y personas emprendedoras como fuente principal de sus beneficios. Las empresas ya no sólo piensan en los accionistas financieros y en forrarse los presidentes y consejeros, sino que están incorporando a sus empleados a la propiedad de las mismas, lo que ha disparado su productividad y motivado que se hayan creado millones de puestos de trabajo y que  las colas del paro  estén casi únicamente compuestas por antiguos componentes de las castas políticas y sindicales  que no acaban de reciclarse a pesar de los cursos de formación que se les ofertan. Los sindicatos de siempre han desaparecido al no tener hueco en los nuevos modelos de empresa. La defraudación y picaresca fiscal casi ha desaparecido. La conciencia social, el esfuerzo, compromiso, ilusión, solidaridad, ganas de superación, honradez han arraigado fuertemente en las personas e instituciones. Ya nos codeamos con Corea y Finlandia en los informes de evaluación PISA. El proceso de exacerbación y manipulación de los sentimientos identitarios  ha tenido un inesperado desenlace con la toma de hábitos de monje de los principales líderes en templos de la India y Tibet, lo que ha supuesto un desahogo vital para sus antiguos seguidores que empezaban a sentir el vértigo del precipicio al que les estaban llevando, reincorporándose a las inquietudes y actividades  de todo mortal. Las televisiones se han visto también arrastradas por esta purificación nacional y como muestra un botón:  Tele 5 ha sido premiada por su aportación a la cultura y valores cristianos por su programa “Salvemos Occidente”. Y lo mejor de todo , que tras esa catarsis no hemos tenido que renunciar a la siesta, los toros, los pescaitos fritos, el pan tumaca con ibérico, los chiringuitos de playa, la cervecita bien tirada, los puentes, y seguimos siendo los mejores en “fúrbol”, baloncesto, ciclismo, natación, tenis, golf, motos, F1 y no sé cuantas cosas más.
De repente una voz infantil rompe el silencio del salón: “¡abuelito despierta ¡ que va a hablar ya el rey”. Y el abuelito, medio mareado, poco a poco se va desperezando, recoge el periódico del suelo y se incorpora para oir las tradicionales palabras de su coetáneo real.


Angel Daroca  

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