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pagina sobre los enigmas de la Catedral de Burgos

Los enigmas de la catedral de Burgos

La catedral de Burgos es una de las joyas arquitectónicas del arte gótico español. Comenzó a erigirse en el año 1221, durante el reinado de Fernando III, por deseo de este y del obispo don Mauricio, siendo consagrada en 1260. Se desconoce quién fue el primer maestro constructor que intervino en su ejecución, envolviendo ya así sus orígenes en un halo de misterio. Sin embargo, sí que conocemos quienes fueron los continuadores de tamaña obra, el maestro Enrique y sus dos hijos, responsables de imprimir en el templo burgalés claves simbólicas y místicas. Casi han transcurrido ocho siglos desde que se inició su construcción y todavía, como no,  su majestuosidad y monumentalidad asombran al visitante, no en vano fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1984

catedral de burgos-fachada de Santa María.



La puerta principal de la catedral es conocida como Puerta de Santa María, Real o del Perdón. Está organizada en tres tramos de altura; el primero de ellos está presidido por las puertas que dan acceso al interior de cada una de las naves. Allí, en esa impresionante fachada principal, y justo en el vértice de la puerta central, podemos encontrar una de las más enigmáticas figuras de esta catedral. No se trata de ninguna divinidad ni alumno aventajado de esta, sino de un burro sonriente, a modo de gárgola, que es testigo mudo de todos aquellos que penetran en el interior del templo. Esta figura representa todo un enigma, aunque algunos estudiosos sitúan la ubicación y presencia de esta insólita imagen en tan privilegiada posición a que es la representación iconográfica de la sabiduría. Sí, han leído bien, el asno es una metáfora de la sabiduría y un animal sagrado en diferentes culturas como la egipcia y la griega. Incluso hay que tener en cuenta el papel que el burro representa en el cristianismo. Hay momentos sumamente importantes en la vida de Jesús de Nazaret en los que estuvo acompañado de un pollino, como en su nacimiento, en la huida a Egipto para evitar a Herodes o en su entrada triunfal en Jerusalén.

rosetón de la entrada de Santa MaríaJusto encima, y en el segundo tramo de altura, se encuentra un bello y gran rosetón en el que está inscrita una estrella de seis puntas, construida con dos triángulos equiláteros. Es conocida como la Estrella de David, Sello de Salomón o hexalfa . Profundizando un poco con relación a este símbolo, en la actualidad lo identificamos irremediablemente con el pueblo judío, pero el símbolo de la estrella de seis puntas o hexagrama es en realidad un emblema universal que posee unos orígenes remotos y ha sido utilizado con fines diversos por numerosas culturas: de talismán mágico y protector del influjo de demonios y espíritus maléficos, símbolo de la sabiduría,  hasta símbolo alquímico o mero elemento decorativo. Ha sido utilizado por el judaísmo, el islam, el cristianismo e incluso el hinduismo, sin que estuviera vinculado a ninguna religión en concreto. Era frecuente encontrar también el Sello de Salomón en numerosas construcciones cristianas medievales, en los marcos o dinteles de la puerta de entrada a las viviendas como carácter protector frente a los espíritus. Tuvo también una gran importancia en la práctica y la iconografía alquímica, siendo representado en numerosos trabajos sobre la Gran Obra como emblema del fuego y el agua. La masonería también cuenta entre sus símbolos con el hexagrama, que aparece plasmado en motivos decorativos de las logias.

En el tercer tramo encontramos ocho figuras que han causado gran controversia en los expertos que han intentado desvelar su oculta identidad. Distintas conjeturas para desvelar la identidad de unos misteriosos personajes que se encuentran en la fachada principal de la catedral y que todavía no hemos podido identificar con claridad.

Destacan igualmente la cantidad de gárgolas que posee y que mezclan tan bien la religión más seria con elementos fantásticos. Las gárgolas tienen entre otras funciones ahuyentar a brujas, demonios y otros espíritus del mal. Si observamos las gárgolas de la torre norte, encontramos otra de las figuras con un velado misterio. Se trata de la representación de un hombre con una capa encima de sus hombros y que cubre su cabeza con un gorro frigio emblema que se convertiría después en símbolo masónico y en señal suprema de la Iniciación en materias secretas por los alquimistas, que buscaban la piedra filosofal o polvo de proyección, capaz de transmutar metales en oro y/o plata y de curar enfermedades.

Está claro que alguno de los constructores del magnífico templo burgalés poseía conocimientos alquímicos, ya que en un tamaño considerable representó la conocida 'tria prima' de los alquimistas (basada en los tres principios hipostáticos formados por los tres componentes primarios del hombre: Sal que compone el cuerpo, Azufre que compone el Alma y Mercurio que compone el espíritu). con dos figuras justo a cada lado del imponente rosetón que encontramos en la famosa puerta de Santa María. Este símbolo era utilizado para significar La Gran Obra, el proceso que debía realizar el adepto sobre la materia para alcanzar la materia prima inicial.

cuadro de maría magdalenaAdemás, por si existía alguna duda sobre la colocación fortuita o intencionada de los símbolos anteriores nos encontramos con la representación de tres alquimistas labrando con retortas y morteros en un escondido capitel de la Capilla de los Condestables, sin duda la más importante de toda la catedral y con una riqueza artística impresionante. Por cierto, como nota curiosa, pueden observar dentro de esta capilla una pintura que representa a María Magdalena y cuyo rostro dicen que recuerda al de la Gioconda de Leonardo Da Vinci. El misterio queda desvelado cuando conocemos que el autor de la obra es Giovanni Pietro Rizzoli, discípulo predilecto de Leonardo Da Vinci. Aunque seguro que algún avezado lector que haya leído o visto el filme de 'El Código Da Vinci', esté elucubrando una buena dosis de preguntas sobre la estancia de un cuadro de la Magdalena en la capilla más importante de la catedral burgalesa.

 

capilla de los condestables de castillaTambién enigmáticos son los 'hombres salvajes' labrados en las columnas que flanquean la entrada a esta capilla. El escritor e investigador Lorenzo Fernández nos guía sobre el velado simbolismo de estas figuras en su excelente obra 'Gótica': «En la mitología vasca existe el 'hombre salvaje', denominado 'basajaun', señor de las selvas y de los bosques. Alto con el cuerpo cubierto de pelo y pie en forma circular, es el genio protector de los rebaños. También se le señala como el ente civilizador, que enseñó al hombre a cultivar los cereales y a soldar el hierro». Una figura protectora de rebaños y maestro de enseñanzas importantes, ¿acaso su presencia en la entrada a esta capilla nos avisa para que estemos atentos al simbolismo oculto que existe en ella?



el arbol de JeséOtra de las capillas en las que algunos estudiosos aseguran que existen símbolos ocultos es la de la Concepción y Santa Ana. En esta podemos observar el retablo mayor de la capilla, un impresionante retablo de casi diez metros de altura lleno de figuras bíblicas, una excelente obra del famoso Gil Siloé. Como tema central del mismo encontramos un gigantesco árbol en el centro que ocupa casi toda la vertical. Es el conocido Árbol de Jesé Bíblico. Este término «Arbol, raíz o vara de Jesé» es clásico en la cristiandad… pero quizás alguno no sepa su significado. ¿Quién era Jesé? Era un pastor judío, padre de David que llegó a ser rey para sustituir a Saúl que se volvió indigno ante Dios. En medio del retablo de madera chapeada en oro, se observa un anciano acostado que, al parecer, duerme plácidamente. Sobre su pecho se observan unas raíces que arraigan en él y de las cuales brota un grueso tronco que se abre en varias ramas elevadas hacia las alturas. De las ramas, cual frutos, brotan muchos hombres coronados (son los reyes de Israel). Al centro del árbol, y en dos enormes figuras que dominan la escena central, se encuentran unos esposos en actitud de abrazarse, son Joaquín y Ana, los padres de la Virgen (y, por lo tanto, los abuelos de Jesús). En la cúspide del retablo, se encuentra, sentada en un hermoso trono regio, María, con el niño Jesús (aún bebé) en brazos. Para algunos investigadores este árbol es una representación oculta del 'Árbol de la vida', importantísimo icon en las religiones precristianas de toda Europa.

San EustaquioEn una imagen al lado derecho está representada la aparición del ciervo con la cruz a San Eustaquio. Cuenta la leyenda que cierto día el general romano Plácido se encontraba de cacería cuando observó un ciervo que tenía dibujado sobre su piel la figura de Jesús de Nazaret y que emanaba rayos muy luminosos. El animal se identificó como el propio Jesucristo, así y con estos hechos -quién no- Plácido se convirtió junto a su familia al cristianismo. Huyó a Egipto pero fue capturado y puesto a disposición de los leones en el circo romano, aunque no causaron ninguna herida al que ya había adoptado el nombre de Eustaquio después de ser bautizado. Pasó a mejor vida al ser asado en el vientre de un buey de bronce al que los romanos habían prendido fuego. Curiosa leyenda que narra la vida del considerado patrón de los cazadores,

 

 

 

 

papamoscas y martinilloAunque para misteriosa figura nada como el famoso Papamoscas y su fiel Martinillo, una imagen enigmática y un tanto grotesca que adorna las alturas de la entrada por la puerta de Santa María

 

 

 

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Lo anterior ha sido recopilado por Alberto Saborido partiendo fundamentalmente de un artículo de Angel del Pozo publicado en el Norte de Castilla y castillaoculta@hotmail.com

No hablaremos en esta página del misterio del venerado Cristo de Burgos, cuya leyenda queda recogida en otra parte de nuestra web.(ver página leyenda Cristo de Burgos).

 

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