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planes medievales de esguevas para Burgos

BURGOS. LA VENECIA QUE PUDO SER

La sabia ocurrencia de un monje benedictino francés, hubiera podido hacer de Burgos una pequeña Venecia en Castilla.
En la Edad Media,  Burgos, estaba surcado por canales o esguevas. Ya  Lope de Vega decía: “Bien haya Burgos que las tiene sobre agua que eterna baña y corre sus cimientos”.
Era el siglo XI, hacia el año 1.081, cuando, llamado por el rey Alfonso VI de Castilla,  atendiendo los deseos de su esposa Constanza de Borgoña y, “para reformar ciertas conductas desviadas” y “para edificación del reino” llega a nuestra península Alleaume, monje francés que había servido en el ejército de su rey y  tomado los hábitos de San Benito a la muerte de sus padres.
El uso popular de su nombre, Alleaume,  sufre con el tiempo transformaciones adaptadas a la fonética castellana (Adelmus, Adelelmo, Adelelme, Alesmes) hasta llegar al de Lesmes y, por fin, San Lesmes, por el que es universalmente conocido.
No fue fácil que Lesmes decidiera viajar a Castilla. Dña. Constanza tuvo que conminarle: “Te conjuro de parte de Dios que si no quisieres venir y descuidares en llegar a esta tierra de Castilla, que con gran deseo te espera, Dios te lo demandará por las almas que se pierden”. Tampoco resultó sencilla su vida en la corte, por lo que, pasado un tiempo decide retirarse a la soledad de Burgos.
El monasterio benedictino de San Juan Evangelista fue el primer hogar de Lesmes. Situado en la confluencia de los ríos Vena y Arlanzón, era prácticamente un lodazal. Con la experiencia de su vida castrense y la de haber residido en la abadía de Chaise Dieu (Auvernia) lugar frío y húmedo, decidió construir canales o esguevas, desecando el lugar y, al mismo tiempo, evitando  inundaciones y los consiguientes peligros que la confluencia de los ríos Pico y Vena provocaban.
Con el tiempo, las gentes bajaron del cerro del castillo al llano y fue entonces cuando los canales cobraron un carácter más práctico y positivo, mejorando la salud pública (disminuyendo o evitando epidemias), regando huertas,  moviendo piedras de molino, arrastrando inmundicias, etc. Logros poco corrientes en muchas poblaciones de aquel entonces.
Las serpenteantes calles burgalesas, convertidas en canales, se comunicaban por puentes, de piedra o de madera, dando a la ciudad, un aspecto del todo peculiar.
La  descripción del itinerario de los canales es algo prolijo y no menos interesante. Aunque  no es el principal objetivo de estas lineas, no me resisto a dar una escueta pincelada sobre el asunto.
Por las calles de Laín Calvo, La Paloma y Santa Águeda, discurría un canal llamado Transcorrales. Cerca de la plaza de Alonso Martínez, había un puente que comunicaba la calle San Juan con Avellanos; es el puente donde cayó Alonso de Vivero, asesinado con un mazazo en la cabeza, por el Condestable de Castilla Don Álvaro de Luna, quien se alojaba en la casa de Cartagena, precisamente donde se encuentra actualmente el Hotel Norte y Londres.

recuerdo de la esgueva de Lain Calvorecuerdo de la esgueva de  Avellanos

Cerca del barrio de San Pedro la esgueva se denominaba el Merdancho (nombre del todo sugerente).
Había otro canal (por Pescaderías) que desembocaba en las inmediaciones del puente de Santa María y con el nombre de Cantarranas. Y otro con el nombre de la Moneda que discurría por la calle del mismo nombre  y movía la maquinaria  de la Casa de la Moneda.

recuerdo de la esqueva de San Lorenzorecuerdo de la esgueva de la Moneda


¡Grandes beneficios!…pero los inconvenientes no son difíciles de imaginar. Las inundaciones, con la crecida de los ríos, provocaban desgracias en las gentes, en sus enseres, en las huertas, en las casas. A veces los olores eran pestilentes. Al parecer, Santa Teresa, en el viaje que hizo a Burgos el 26 de Enero de 1582, con objeto de fundar el convento del paseo de la Quinta, se quejaba de los malos olores que recibía en la casa donde se alojaba.
Ya lo decía al principio. Si hubieran resistido el tiempo las esguevas, hoy podríamos admirar un Burgos con canales de aguas cristalinas (observad el paisaje del río Vena, el puente y la iglesia del Santo. ¡Una preciosidad!).
 ….Canal de San Juan, canal Laín Calvo, canal San Lorenzo, El Hondillo, La Isla…Verdaderamente atrayente e impactante. ¡CAPUT CASTELLAE! ¡LA VENECIA DE CASTILLA!.¡Gracias San Lesmes por alegrarme la imaginación!


Alberto Saborido                                                                       

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